De salidas a oportunidad:
la renta variable china hoy
la renta variable china hoy
11 de diciembre de 2025
La confianza de los inversores hacia China ha cambiado drásticamente. Hace solo 12 meses, las preguntas más frecuentes eran: ¿Es China un país en el que se puede invertir? ¿Qué pasa con el sector inmobiliario? ¿Y Alibaba? ¿Y la regulación educativa? ¿Y el declive demográfico? Este año, esas preocupaciones prácticamente han desaparecido.
El índice MSCI China acumula un alza del 36 % en el año1, lo que convierte a China en uno de los mercados con mejor rendimiento junto con Corea. Esto supone un giro notable frente a las expectativas de principios de año, cuando muchos temían que la reintroducción de aranceles bajo la presidencia de Trump frenaría el crecimiento. En cambio, China ha repuntado con fuerza a pesar del ruido geopolítico, atrayendo una creciente atención de cara a 2026.
¿A qué se debe este repunte?
El sólido comportamiento de la renta variable china en 2025 ha estado impulsado por dos factores clave: unas valoraciones extremadamente bajas y un fuerte apoyo político. Tras cotizar a niveles históricamente bajos en 2024, el mercado comenzó el año ofreciendo puntos de entrada muy atractivos. Al mismo tiempo, Pekín respondió con decisión a tres desafíos importantes —la debilidad de la confianza del consumidor, la tensión del sector inmobiliario y la incertidumbre arancelaria— mediante estímulos agresivos, relajación monetaria, apoyo al sector inmobiliario y gasto fiscal. La exposición global en la región continúa siendo reducida, con muchos inversores apenas comenzando a reengancharse. En nuestra opinión, esta combinación de infravaloración, políticas favorables y baja participación ofrece un contexto favorable para la renta variable china de cara al próximo año.
Aranceles: ruido frente a fundamentales
Los aranceles generan titulares y volatilidad a corto plazo, pero rara vez afectan a los beneficios de la mayoría de las empresas que nos interesan. Los verdaderos motores del rendimiento de la renta variable asiática son la política interna y los cambios estructurales en la producción. La fabricación de gama baja se está trasladando al sudeste asiático, mientras que China, Corea y Taiwán avanzan hacia la tecnología punta y la fabricación avanzada. Esto tiene importantes implicaciones para la selección de valores y el posicionamiento a largo plazo.
A pesar de las preocupaciones por los aranceles, el rendimiento ha sido sólido: Asia, excluido Japón, ha subido un 32 % en lo que va de año2, liderada por Corea (+93 %)3, China (+36 %) y Taiwán (+39 %)4. La conclusión es clara: estas economías, tradicionalmente consideradas exportadoras, han mostrado fortaleza pese a los temores arancelarios, impulsadas por la innovación y el respaldo político, más que por la retórica comercial de Estados Unidos.
Gráfico 1: Exportaciones a EE. UU. como porcentaje del PIB
Si analizamos las exportaciones a EE. UU. como porcentaje del PIB, Vietnam muestra la proporción más alta, mientras que la dependencia de China ha caído considerablemente desde la primera guerra comercial hace siete años. Para economías como Taiwán y Corea, gran parte de sus exportaciones son productos tecnológicos, a menudo exentos de aranceles estadounidenses.
A nivel empresarial, muchas compañías operan exclusivamente dentro de China, como las agencias de viajes, y por lo tanto no se ven afectadas. Otras, como BYD o los operadores nacionales de energía eólica, no tienen exposición a Estados Unidos. De hecho, los semiconductores y el hardware tecnológico suelen beneficiarse de las restricciones estadounidenses, acelerando la producción local. Como destacamos en «Por qué China no debe temer otra guerra comercial», los episodios arancelarios del pasado no frenaron el crecimiento.
Reaccionar ante cada titular aporta poco valor. Seguimos centrados en los fundamentals y las tendencias estructurales, no en el ruido a corto plazo.
Preferimos China a la India
Gráfico 2: MSCI India frente a China
Nuestra estrategia de renta variable asiática ha mantenido una posición sobreponderada en China y una posición infraponderada en India durante los últimos dos o tres años. Históricamente, India y China han alternado periodos de mejor rendimiento, con la ratio MSCI India-China moviéndose dentro de un rango entre 2010 y 2020. Sin embargo, en 2021, el miedo extremo en torno a China provocó fuertes salidas de capital, que se redirigieron hacia la India. Esto, junto con una elevada participación minorista, impulsó un rally excepcional de la renta variable india, un movimiento tan extremo que podría describirse como un evento de «seis sigma».
En 2022-2023, creíamos que ese exceso de rentabilidad estaba exagerado y no respaldado por los fundamentales, impulsada en gran medida por los flujos. Durante ese periodo, pasamos a sobreponderar China e infraponderar la India, anticipando una reversión a la media. Inicialmente, esto perjudicó la rentabilidad, ya que India siguió subiendo hasta 2023 y parte de 2024. Sin embargo, a partir del año pasado, China comenzó a repuntar y la ratio ha empezado a normalizarse, beneficiando nuestra posición actual.
Este giro reciente demuestra la importancia de los fundamentals frente a los flujos impulsados por el sentimiento. Aunque India sigue presentando una sólida historia estructural, las valoraciones se habían disparado, mientras que China ofrecía oportunidades atractivas a precios muy descontados, especialmente a medida que el apoyo político y la mejora del sentimiento comenzaban a consolidarse.
Temas estructurales que impulsan el crecimiento
Nuestra estrategia continúa centrada en áreas de crecimiento estructural como el consumo ligado a experiencias, los semiconductores y el hardware tecnológico, sectores que, en nuestra opinión, definirán a la próxima década de innovación.
En muchas áreas de internet, sin embargo, la saturación es evidente. La fase de mayor crecimiento parece haber quedado atrás, y las oportunidades más dinámicas se encuentran ahora en semiconductores y hardware tecnológico. Este cambio está estrechamente vinculado a las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos: si las empresas chinas no pueden comprar chips avanzados, deben fabricarlos. La producción de semiconductores requiere maquinaria y equipamiento sofisticado, áreas en las que vemos una demanda a largo plazo. Mantenemos posiciones en los principales fabricantes de equipos semiconductores, pese a las prohibiciones estadounidenses sobre la venta de ciertas tecnologías a China. Creemos que esto representa una oportunidad de crecimiento mínimo de 10 años.
En el ámbito de la inteligencia artificial, nuestra cartera incluye proveedores de servicios en la nube, innovadores en conducción autónoma y empresas de tecnología financiera que aprovechan la IA para mejorar sus servicios. Por último, las energías renovables siguen siendo un tema clave, en línea con nuestra visión anterior. Es alentador que este año hemos observado una mejora significativa en la confianza del mercado hacia estos sectores.
Cuatro áreas clave de oportunidad en Asia
Impulso tecnológico
El sector tecnológico sigue siendo una prioridad política en China, aunque el apoyo varía según el segmento. Un ejemplo destacado es el Fondo Nacional de Inversión en Circuitos Integrados de China (CICF; en chino: 国家集成电路产业 投资基金), que ha destinado una cantidad considerable de capital a la industria de los semiconductores. Creado en 2014, este fondo estatal busca reforzar toda la cadena de valor de los circuitos integrados, desde el diseño de chips a la producción, embalaje y las pruebas. La nueva fase del fondo se centrará en compañías seleccionadas del sector de los semiconductores y sectores relacionados con el objetivo acelerar el desarrollo del ecosistema y aprovechar las nuevas oportunidades de negocio.
Mientras que los semiconductores gozan de un fuerte respaldo, la IA no recibe subvenciones directas por ahora, probablemente porque los objetivos de inversión son más difíciles de definir. Empresas como Alibaba se benefician del crecimiento de la nube impulsado por la IA sin apoyo gubernamental, mientras que los fabricantes de componentes para infraestructuras de IA ya son rentables sin subvenciones.
Una ventaja importante para China son sus bajos costes energéticos. La electricidad cuesta aproximadamente un tercio de lo que cuesta en Suiza, lo que supone un impulso significativo para la IA, los servicios en la nube, los centros de datos y la fabricación de semiconductores. Esta ventaja actúa como un factor clave para la infraestructura tecnológica y la competitividad a largo plazo.
Cambio en el sentimiento
Varias de las empresas que nos gustan permanecieron estancadas entre 2020 y 2024 a pesar de sus valoraciones atractivas, ya que los inversores ignoraron los fundamentales. Alibaba, por ejemplo, fue descartada durante mucho tiempo por preocupaciones regulatorias. Este año, el sentimiento cambió cuando su negocio de nube se convirtió en un pilar clave para la IA, impulsando un fuerte repunte en sus acciones. También hemos observado movimientos en forma de «hockey stick»: valores que cotizan lateralmente antes de dispararse verticalmente cuando el mercado finalmente reconoce su potencial. Foxconn Industrial Internet es un buen ejemplo. La empresa fabrica productos electrónicos y servidores para centros de datos de IA. Tras meses de rendimiento plano, su cotización pasó de 20 a 70 RMB en solo tres meses5 una vez que su exposición a la IA se hizo evidente. Algo similar ocurrió con una empresa de semiconductores especializada en chips de potencia.
Estos patrones ponen de relieve un desafío habitual: una tesis puede ser correcta, pero el momento en que el mercado la reconoce es impredecible. La paciencia y la convicción son clave: cuando cambian las narrativas, el potencial alcista puede ser considerable.
Un momento oportuno
Si tuviera que resumirlo en una frase: China representa la innovación infravalorada. Creo firmemente que, en materia de IA, la carrera será entre dos países: Estados Unidos y China. Tanto en grandes modelos lingüísticos o en aplicaciones en el mundo real, los demás países desempeñarán un papel menor. Esta dinámica crea enormes oportunidades de inversión en ambos mercados. En Estados Unidos, estas oportunidades son bien conocidas y están muy presentes en las carteras. En China, todavía no.
Jian Shi Cortesi gestiona las estrategias de renta variable de China y Asia en GAM Investments. Más información sobre Jian y las estrategias que gestiona aquí.
A 31 de octubre de 2025, Alibaba y BYD forman parte de las estrategias gestionadas por el equipo.
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