El efecto HALO de Europa:
Mantener el rumbo tras un verano marcado por las tensiones geopolíticas
Mantener el rumbo tras un verano marcado por las tensiones geopolíticas
8 de octubre de 2026
Los titulares del verano han sido complicados para Europa. La esperanza de una resolución del conflicto entre EE. UU. e Irán alcanzó su punto álgido a principios de julio, cuando los precios del petróleo cayeron hasta cerca de los 70 dólares por barril, antes de que una rápida escalada los devolviera por encima de los 100 dólares*, reavivando los temores inflacionistas. La inestabilidad política ha aumentado en Francia y Alemania, donde los partidos y candidatos de centro se hunden en las encuestas de opinión, coincidiendo con el incremento de los costes de financiación.1 En el Reino Unido, el nuevo primer ministro se enfrenta a los desafíos de siempre: aumento del gasto y débil crecimiento económico. La creciente competencia china en algunas de las industrias más tradicionales de Europa y el rápido desarrollo de la IA, que está revolucionando otras, han añadido otra capa de incertidumbre y volatilidad a los mercados de renta variable.
A pesar de ello, seguimos identificando oportunidades en empresas europeas cuyos beneficios han demostrado ser más resistentes, respaldados por su poder de fijación de precios y por su exposición a ciclos de inversión en capital (capex) estratégicos a largo plazo. El liderazgo económico de Europa también se está dispersando cada vez más. Varias economías de menor tamaño, como España, Grecia e Irlanda, están mostrando un crecimiento más sólido que las principales economías de la región, y al mismo tiempo, los últimos anuncios de rebajas fiscales de Grecia ponen de relieve hasta qué punto ha cambiado su posición desde la crisis de la deuda soberana.2 En este contexto, las oportunidades de inversión en el mercado europeo se extienden mucho más allá del tradicional núcleo formado por Alemania, Francia y el Reino Unido.
Seguimos apostando por los sectores «HALO» (activos tangibles, baja obsolescencia): compañías y sectores que, en nuestra opinión, están cobrando una importancia cada vez mayor para la soberanía, la seguridad y la resiliencia económica en un mundo cada vez más polarizado. Este tema refleja una realidad más volátil, con mayor necesidad de capital y una fragmentación estratégica a la que se enfrentan Europa y el mundo. Esto supone un reto para algunas partes de Europa, pero resulta favorable para las empresas que cuentan con activos escasos, poder de fijación de precios y bajo riesgo de obsolescencia por la IA.
El impacto de China en Europa y los sectores resilientes
La amenaza de la competencia china sigue afectando a Europa y se está extendiendo a nuevos sectores. La reciente advertencia sobre beneficios de Volkswagen y sus planes de reducir unos 50 000 puestos de trabajo más3 ponen de relieve la presión a la que enfrenta el modelo de la industria automovilística alemana.4 El desafío se extiende ahora a los vehículos comerciales. En la feria IAA Transportation celebrada en septiembre en Hannover, BYD presentó su camión pesado eléctrico ETT 445, junto con la ampliación de su gama de productos para Europa. Las marcas de lujo chinas, como Laopu Gold, están poniendo en tela de juicio la idea de que la tradición europea garantiza una ventaja competitiva duradera entre los consumidores chinos.6 A esto se suma un nuevo reto para Louis Vuitton, que ganó una batalla por infracción de marca registrada contra una empresa local de té, lo que desencadenó una reacción negativa por parte de los consumidores que parece haber agravado la ya existente ralentización de las ventas.7
Europa está empezando a responder con mayor contundencia. El nuevo régimen aplicable al acero reduce las cuotas de importación exentas de aranceles en un 47 % con respecto al marco de 2024 y duplica el arancel sobre las importaciones que superen la cuota hasta el 50 %.8 Vemos una posible mejora en el entorno competitivo para los productores europeos de acero, entre ellos ArcelorMittal. Los sectores químicos y de los plásticos ya están reclamando una mayor protección comercial, mientras que aumenta la presión para abordar la cuestión de los vehículos híbridos chinos.9 Estamos atentos a que la UE adopte medidas más concretas para proteger otras industrias, aunque se trata de un equilibrio complejo. En el sector del automóvil, Alemania es cauta a la hora de imponer aranceles más amplios a las importaciones chinas debido al peso de su base de clientes chinos. En la industria química, los altísimos costes energéticos en Europa solo pueden solucionarse, en última instancia, con una política energética más eficaz.
A pesar del pesimismo que rodea la competencia china, seguimos considerando que muchas de las industrias más importantes de Europa cuentan con barreras de entrada sólidas y duraderas. La aeronáutica civil es uno de los claros casos de éxito de Europa, en parte gracias a su fuerte dependencia de la regulación y la seguridad, ámbitos en los que Europa destaca especialmente. La contratación pública en materia de defensa se orienta cada vez más hacia el mercado interno, ya que Europa busca reducir su dependencia de proveedores estadounidenses y reforzar la industria local. Esto se refleja en el dinamismo del entorno europeo de start-ups de defensa, con empresas como Helsing que han alcanzado valoraciones de miles de millones de dólares.10
En otros sectores, las redes de servicios locales y las bases de equipos instalados también pueden dificultar que se desplace a los proveedores industriales, lo que resulta especialmente relevante para algunas empresas industriales europeas de mediana capitalización especializadas en nichos de mercado. En nuestras estrategias, seguimos apostando por el sector aeroespacial civil, la defensa y el sector industrial, donde las elevadas barreras de entrada protegen frente a la disrupción china.
Competencia china y la respuesta europea en el sector del acero
Penetración en el mercado automovilístico y endurecimiento de las importaciones de acero.
IA: impulsores, ganadores y perdedores; la disrupción continúa
El mes de julio trajo consigo una caída histórica en los impulsores de la IA (semiconductores y electrificación). Según algunos indicadores, se trató del ajuste más brusco de posiciones desde 2009, agravado por posiciones muy concentradas, elevado nivel de apalancamiento, así como valoraciones más ajustadas.11
Desde entonces, las cotizaciones bursátiles se han estabilizado y comenzaron a recuperarse a finales del verano, y ahora observamos señales positivas adicionales que podría dar un nuevo impulso a la inversión en IA.
Una de las principales preguntas que se planteaban en julio era cuál sería el próximo caso de uso de la IA después de que el fuerte crecimiento de las herramientas de programación basadas en agentes impulsara el entusiasmo inicial este año.
Creemos que hay más evidencias de que su uso se está ampliando en tres áreas:
Esto se ve respaldado, en cierta medida, por el continuo y rápido crecimiento de los ingresos recurrentes anuales (ARR) de Anthropic y OpenAI.13
Al mismo tiempo, el debate sobre la disrupción ha ido más allá del «SaaS apocalypse»14, los servicios de TI, los datos de mercado y los anuncios clasificados. Los agentes capaces de comparar precios, negociar contratos y cambiar de proveedor podrían debilitar a aquellas empresas que se benefician de la inercia de los clientes. Las recientes preocupaciones en torno a la capacidad de Muse, el agente de IA personal que Meta lanzó en septiembre15, para llamar a tu compañía de teléfono o seguros con el objetivo de negociar mejores precios, desencadenó una fuerte corrección de los sectores de seguros, telecomunicaciones y servicios públicos, tres sectores con una baja correlación histórica, lo que demuestra el creciente riesgo de una nueva disrupción temática.16 Creemos que la disrupción asociada a la IA ha llegado para quedarse y que los ganadores y perdedores no dejan de cambiar. Algunas empresas de SaaS han protagonizado un notable repunte (por ejemplo, SAP, Salesforce, ServiceNow), mientras que otras han seguido perdiendo impulso.
IA: un panorama de inversión en constante evolución
Los ganadores y perdedores de la IA siguen cambiando: los ganadores de hoy pueden convertirse en los perdedores de mañana, y viceversa.
Actualmente, consideramos que uno de los sectores europeos con mayor potencial para beneficiarse de la implantación de la IA es el sector bancario. Se trata de organizaciones con plantillas amplias y procesos dependientes de personas que la IA puede optimizar y que permiten reducir costes (ver nuestro blog «Bancos europeos: ¿los nuevos ganadores de la IA?», de julio de 2026). Sin embargo, sería ingenuo afirmar que los bancos son ganadores seguros. Existe el riesgo de que aumente la competencia por los depósitos debido al aumento del uso de agentes de IA que solo podrán alertar sobre mejores tipos de interés ofrecidos por otras entidades, sino también ejecutar automáticamente acciones como trasladar saldos o cambiar de banco, una tendencia que seguimos de cerca.
En nuestra opinión, una forma eficaz de reducir el riesgo de disrupción de la IA es centrarse en las empresas «HALO». Se trata de compañías que la IA (al menos por ahora) no ha podido influir y que desarrollan su actividad en el mundo físico. Para nosotros, no se trata solo de los impulsores de la IA, sino también de otras industrias pesadas como la del acero, los materiales, los bienes de capital y el sector aeroespacial y de defensa.
Las empresas europeas están mejor posicionadas para hacer frente a la inflación que en 2022-23
Una crisis inflacionista impulsada por el encarecimiento de la energía resulta especialmente problemática para Europa debido a su gran dependencia de las importaciones energéticas. El petróleo y el gas importados elevan los costes, reducen el poder adquisitivo de los hogares y complican la política monetaria.17 Las empresas orientadas al consumo que subieron los precios de forma significativa tras la pandemia se encuentran ahora con que los clientes están menos dispuestos a asumir otra subida debido al deterioro de la situación financiera de los hogares, lo que las deja expuestas al impacto del coste de producción. Mantenemos una posición prudente ante la exposición al sector de consumo, y evitamos la mayoría de estas áreas, salvo las compañías aéreas, donde observamos una presión significativa derivada del aumento de los costes del combustible, que ya se ha descontado en gran medida en las cotizaciones.
El ciclo inflacionista de 2022-23 proporcionó a muchas compañías industriales una valiosa experiencia a la hora de renegociar los precios de los contratos y proteger sus márgenes. Hasta ahora, muchas de las empresas industriales que favorecemos consideran que el aumento de los costes energéticos y del transporte es manejable, gracias a su sólido poder de fijación de precios y la protección contractual frente a la inflación.18 Aunque los tipos de interés ejercen presión sobre las inversiones a largo plazo, como los servicios públicos, las infraestructuras y la defensa, creemos que muchos de estos programas son tan críticos para la supervivencia de Europa que seguirán adelante a pesar del aumento de los costes de financiación. Tal y como lo vemos, los países simplemente tienen que encontrar otras formas de equilibrar sus cuentas.
Márgenes operativos de determinados sectores europeos 2021-24

Más allá de la IA: nuevas oportunidades de crecimiento
De cara a 2027, vemos margen para que los ciclos de inversión se amplíen más allá de la IA hacia áreas en las que Europa cuenta con una sólida experiencia industrial. Tal y como escribimos en marzo de 2026 (ver nuestro blog “Servicios para yacimientos petrolíferos y el conflicto de Oriente Medio”), el cierre del estrecho de Ormuz y los daños a las infraestructuras podrían impulsar importantes programas de desarrollo y reparación de yacimientos de petróleo y gas en alta mar. Se trata de áreas en las que operan las empresas europeas de servicios para yacimientos petrolíferos, líderes a nivel mundial. Por otro lado, consideramos que cualquier recuperación de la inversión en Venezuela seguirá dependiendo de la política, la disponibilidad de financiación y la capacidad de ejecución de los proyectos. El simple hecho de que los precios del petróleo estén al alza no garantiza que se aprueben los proyectos.
Creemos que la resiliencia de las rutas comerciales es otra fuente de demanda. El acuerdo preliminar alcanzado por DP World para desarrollar dos nuevas terminales en la costa este de los Emiratos Árabes Unidos es un ejemplo de inversión fuera del estrecho de Ormuz.19 Konecranes ofrece exposición a equipos portuarios, automatización y mantenimiento.20 En nuestra opinión, los sólidos resultados en determinados segmentos del transporte marítimo también podrían impulsar la inversión en buques e infraestructuras marítimas.21
La defensa aérea y antimisiles, incluida la protección frente drones de bajo coste, podría dar lugar a una fase de adquisiciones en Europa y Oriente Medio, más allá de algunos ámbitos que la guerra moderna ha puesto en entredicho, como los vehículos terrestres. Esta tendencia se ha visto respaldada por importantes pedidos de sistemas de defensa aérea y nuevas capacidades anti-drones más asequibles, como los misiles APKWS de BAE Systems acoplados a aviones de combate.22
Creemos que la temática de la electrificación sigue estando bien respaldada por acuerdos plurianuales y que va más allá de la inteligencia artificial y los centros de datos. Los operadores de redes eléctricas europeos, como Elia, E.ON y National Grid, están llevando a cabo inversiones de gran envergadura para modernizar y mejorar la resiliencia de la red y reducir los costes de transmisión23, que van mucho más allá de la inteligencia artificial. También observamos un resurgimiento de las energías renovables y la energía eólica marina, que han atravesado un período complicado tras la reelección de Donald Trump. La falta de inversión acumulada en determinadas áreas como la capacidad de instalación podría generar en los próximos años un desequilibrio atractivo entre la oferta y la demanda, beneficiando a empresas como Cadeler.
Seguimos identificando oportunidades de inversión atractivas a largo plazo que ofrecen propuestas convincentes de «rentabilidad total» en una variedad de sectores que aprovechan las fortalezas de Europa.
Tom O’Hara, David Barker y Jamie Ross gestionan las estrategias de renta variable europea en GAM Investments. Puedes encontrar más información sobre el equipo aquí.
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